Nunca pensé que llegaría a perder el norte,
y en poco tiempo me vi perdida en tu brújula,
piedras en el camino, casi nos rompen
y nuestras lágrimas juntas curaron las heridas.
Nos hemos hecho
tan grandes, tan fuertes
que nadie en este mundo me hará perderte.
Y es que tenerte entre mis brazos,
me ha hecho comprender
que eres tan, tan
importante
que no te cambiaria ni por la luz del
sol.

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