Nadie sabe entender que quiero amanecer porque amaneces, 
que
quiero anochecer porque anocheces,
que quiero
sonreir porque sonries,
 que entre tus brazos soy
un alma libre.
Que tus palabras son mi relegión,
 mi luz tu voz, mi aire tu olor.
Nadie sabe entender que quiero darte cada segundo,
que
quiero crear contigo un mundo
en el que nadie nos impida, nos aleje o nos prohíba;
En el que nadie juzgue lo que merece la pena o no por alguno de los dos.
 En el que el tiempo
no decida que te vayas o me vaya,
en el que sepas que cada trozo de mi vida,
cada gesto,
cada risa es para tí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario